
No sabe mal. Aún conservo la fuerza de siempre, las ganas de vivir pese a todo, y una capacidad de asombro un tanto perdida. Los caminos se abren, algunos con pena, otros con ilusiones. Me mantengo fiel a lo que siento, a cuidar de un tiempo nuevo que necesito.
Mientras la vida sigue. Quiero que el espejo me devuelva la imagen clara, la sonrisa dispuesta y la mirada limpia. He dejado de combatir batallas hace tiempo perdidas.
Ahora me sobra tiempo, aunque tenga que hacer frente a otras circunstancias no menos dolorosas. A lo mejor resulta bien.
Y say a little prayer four you